
Un ángel no oscila
Me pregunté qué hay en nosotros
que parece agradar tanto a Dios
para que incluso algunos ángeles
tuvieran celos debido a Su Amor.
Y sucedió que estando una noche
sintiendo como suelo sentir yo
me inundó ese amor tan encendido
que me inspira nuestro Creador.
Tanto que la lágrimas manaron
por sentir de nuevo ese dolor
que me produce el observar
que reniegan con tal ardor
de Su Manifiesta Bondad.
Comprendí que para Él
quizás tenga más valor
el que nosotros en la Tierra
cercados por la maldad
sintamos tan grande amor.
Aún pudiéndolo superar
un ángel de Su Corte Celestial
a éste nadie le quiere engañar,
ni le distrae en su contemplación
o de rendirle debida adoración.
Nadie le quiere conquistar
con placeres sensoriales
de un mundo tan tentador.
Ni día a día tiene que probar
tras sufrir grandes males
que persiste en su fidelidad.
Creo que Dios al dignarse mirar
hacia los atormentados mortales
siente una infinita Piedad.





